Trucos y consejos para el embarazo en verano: el sol, la comida y el viaje

Si este verano lo vas a pasar viendo cómo se va redondeando cada vez más tu tripita pero además quieres disfrutar de unas vacaciones con los mínimos contratiempos. Apúntate estos sencillos consejos que hemos recopilado, a modo de recordatorio, para ti.

¿Se puede disfrutar del embarazo en verano y descansar sin los inconvenientes veraniegos? Estar embarazada en verano es vivir unas semanas de felicidad siempre que se respeten algunos sencillos pasos:

embarazo en verano

1.-El Sol durante el embarazo en verano ¿Mi amigo?

Cuando se está embrazada hay que tomar el sol con moderación. Pues a más exposición mayor riesgo tienes de ver aparecer el “paño” del embarazo. También llamado cloasma, ese paño puede aparecer porque durante el embarazo aumentan las hormonas femeninas y estas provocan un aumento de la síntesis de la melanina. Así se produce una hiperpigmentación que se traduce por la aparición de manchas oscuras sobre la piel, sobre todo en el rostro.

Para evitar esas manchitas hay que respetar 5 sencillas reglas:

1- No tomar el sol en las horas centrales del día cuando está en lo más alto.
2- Proteger la piel con una crema solar de calidad y de alta protección UV (factor 50 para el rostro y 30 para el cuerpo como mínimo)
3- En la playa, piscina o río ponerse bajo una sombrilla
4- Exponerse al sol ratos más pequeños.
5- Usar un sombrero de ala ancha o una pamela, al más puro estilo de las estrellas de Hollywood. Además de protegerte estarás guapísima.

2- El calor: ¡Cuidado con los efectos secundarios!

Este año el verano está un poco loco. Días fresquitos y de pronto olas de un calor infernal. Cuando el termómetro se dispara también se suelen disparar la sensación de piernas pesadas, pies hinchados y sudoración abundante. Las hormonas del embarazo intensifican todos esos inconvenientes ligados al calor así que si quieres mitigarlos recuerda:
–  Usa ropa ligera y suelta de algodón o lino.
– Hazte fan de las siestas con ventilador o climatizador (pero ojo no lo pongas demasiado frio ni justo frente a ti).
– En las horas de más calor pásate el chorro de la alcachofa de la ducha por las piernas si las tienes pesadas.
– Mete los pies en agua helada para deshincharlos.
– Pídele a tu pareja que te haga un masaje y pon las piernas en alto.

3- ¿Qué como durante el embarazo en verano?

Ya sabemos que en verano apetece mucho las ensaladas fresquitas y los mariscos a la orilla del mar. Pero si estás embarazada en verano y no estás inmunizada contra la toxoplasmosis. (enfermedad transmitida por un parásito y que puede afectar al feto), estas vacaciones tienes que tener mucho cuidado con todas las verduras crudas. Para consumirlas tienen que estar lavadas muy cuidadosamente. Así que si vas a comer en el buffet del hotel o si vas a un restaurante pídete verduras cocinadas. Tienes platos muy apetecibles y fresquitos con las verduras hervidas, plancha o vapor.
Y si estás de antojo de una mariscada, o de tomar sushi, ostras u otras exquisiteces que brindan el mar: Haz oídos sordos por esta vez (al menos si estas en los primeros meses de embarazo). Mariscos y pescados crudos tendrán que esperar a que des a luz. Consuélate pensando que después de tener a tu bebé un buen atracón de maricos será de las primeras cosas que te permitirás, por ejemplo. Además puedes tomar un montón de pescados a la plancha, a la parrilla… Buenísimos también.
Recuerda también que en cualquier estación del año tienes que tomar leche y derivados pasteurizados y olvidarte del queso fresco.

4- ¿Cuál es el mejor transporte para desplazarme?

Coche: es un medio muy confortable pero tiene algunos inconvenientes para las embarazadas sobre todo en viajes largos. Las vibraciones del motor pueden provocar contracciones y la posición sentada producir calambres. Así que, durante el embarazo en verano, mejor no programar viajes muy lejanos. A cualquier destino que vayas, es conveniente parar para estirar las piernas o tumbarse, aunque sea en el asiento trasero del automóvil, cada hora u hora y media.
Tren: puede ser una bueno opción siempre que no lleves un equipaje muy pesado y que tengas que tirar de grandes maletas por toda la estación de partida y de destino.
Avión: Si estás en el último trimestre de tu embarazo, mejor no hacer viajes intercontinentales. Tienes que saber que los riesgos de trombosis, si estás predispuesta a ella, claro está, se acentúan en los viajes en avión. Así que si eliges este medio, puedes por ejemplo ponerte unas medias de contención. Recuerda además de mover las piernas con frecuencia y dar unos pasos regularmente por el pasillo del avión.

Ya ves, son unos consejos sencillos y que nos parecen de pura lógica pero a veces, y sobre todo en vacaciones, nunca está de más repetirlos.
Solo me queda desearte que pases un verano lo más sereno posible. Disfruta, carga pilas para recibir el precioso pero también a veces agotador regalo que te traerá el otoño o el invierno: la maternidad.

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