Viajar en avión con el bebé: todo lo que debes saber

viajar con el bebé en avión

¡Tiempo de viajar, de vacaciones, de reencuentros con familiares lejanos! Pero este año con una gran e importante novedad: bebé se une a la fiesta. Si tienes dudas de la conveniencia o no de viajar con tu bebé en avión, aquí te dejamos algunos apuntes para que todo salga de maravillas y tengas un viaje tan estupendo como siempre.

viajar con el bebé en avión

¿Con qué edad puede viajar el bebé en avión?

Un bebé puede viajar en avión, con tres semanas de vida. Solo se necesita tomar algunas precauciones para que el viaje sea lo más agradable y tranquilo posible.
Ante todo, entérate bien de todas las particularidades que pueda tener la compañía con la que vueles.

En tierra

Cuando viajas con tu bebé en avión y llevas su sillita tienes dos posibilidades:
1.- En el momento de facturar el equipaje, facturar también la sillita del bebé. La llevarán a la bodega con el resto de maletas. Pero a partir de ahí tendrás que moverte por el aeropuerto hasta el momento del embarque sin ella por lo que sería bueno pensar en un fular o portabebés para transportar al pequeño.

2.- La mayoría de las compañías permiten que permanezcas con el carrito hasta el momento de entrada en el avión y además transportar al bebé en cabina si el vuelo tiene espacio disponible. Sino el personal de vuelo te retirará la sillita a la puerta del avión, depositándola en la bodega y haciéndote entrega de la misma en la puerta de tu llegada.
Si sois muy viajeros y vais a utilizar este transporte con asiduidad en vuelos domésticos, os recomendamos haceros con una sillita ultra compacta como uno de los modelos de la marca GB que se pliega tanto que puedes llevarla como equipaje de mano en cabina. Son sillas que puedes además usar a diario en cuanto el bebé tenga 6 meses.

 

El momento más tedioso de viajar con el bebé en avión, es quizás el paso por los filtros de seguridad ya que hay que sacar al bebé de su sillita o del portabebés… Viaja con ropa cómoda y con zapatos que puedas quitarte fácilmente, olvídate de cinturones, joyas, o cualquier objeto susceptible de “pitar” para que pases lo antes posible. Sobre todo si el viaje lo haces en solitario pues con el bebe en tus brazos no es fácil vestirse y desvestirse.
Además de todo esto, la espera puede ser larga. Recuerda que en casi todos los vuelos hay filas prioritarias para familias con niños. Si existen en tu vuelo no dudes en utilizarlas para limitar la espera.
Cuando pasas con un bebé te suelen dejar llevar una botellita de agua, los biberones y la comida del pequeño. En caso de duda, podrás adquirir el agua después de los filtros de seguridad o en el mismo avión.

 sillas de paseo homologada para viajar en avión

En el avión

A los bebés menores de dos años no suelen atribuirles asientos, viajan en tus brazos o sentados en tus rodillas. El personal del vuelo te proveerá de un cinturón pequeño adaptado al bebé y que se fija al tuyo. Se aconseja dejarlo abrochado durante todo el vuelo.
Pero si quieres que tu bebé ocupe asiento (pagando el precio del billete) deberás llevar contigo una silla de coche homologada en la que viajará el bebé teniendo siempre en cuenta las normativas de seguridad.
Te recordamos que si el bebé es muy pequeño y el viaje dura más de hora y media, al igual que si fueras en tu coche, debes sacar al bebé y cambiarle de posición o cogerlo un rato en brazos pues la posición que toman en la silla en forma de C no favorece nada la entrada de aire a sus pequeños pulmones.

En vuelos intercontinentales las compañías suelen disponer de mini cunas (de unos 70cm) aptas para bebés de hasta 8 meses (unos 11 kg de peso). Cuando hagas la reserva del vuelo tienes que solicitar ese servicio de cuna ya que existen plazas que permiten fijar la cuna a la pared de la cabina y son muy limitadas. Un servicio que hay que pedir con antelación.
Por otro lado, algunas compañías no dejan reservar online las cunas así como los asientos para los adultos que acompañan al bebé. Tendrás que solicitar la reserva de la cuna a través de la oficina que la compañía tenga en el país donde te encuentres.

Según la compañía con la que se coja el vuelo el precio del viaje para el bebé puede variar entre la gratuidad y el 10 al 30% del precio del billete del adulto, para menores de dos años. Los mayores de 2 años, que ya disponen de un asiento, pagarán entre el 50% y el total del billete adulto.

Los aseos del avión están equipados de cambiadores donde podrás asear a tu bebé confortablemente.

Precauciones en el momento del despegue y aterrizaje

Para evitar los riesgos de que los oídos del bebé se taponen en el momento del despegue y sobre todo del aterrizaje, lo mejor es:
– Si tu bebé toma el pecho o biberón es el momentos ideal para ofrecérselo.
– O ponerle el chupete para que chupe.
– O darle un biberón con agua si es más mayor.
Todo esto evitará dolores de oído con los cambios de presión.

Qué llevar en el bolso del bebé en avión

Una vez las puertas de embarque  se han cerrado, no podrás volver atrás para recoger cualquier cosa que se te haya olvidado. Para que no ocurra tal cosa tienes que prever el bolso de bebé con todos los que va a necesitar durante las horas que dure el vuelo.

Prepara con antelación:
– Pañales en número suficiente (dos o tres más de los que usarías normalmente en casa)
Toallitas húmedas para el aseo de cara, manos y culete
– Un recambio o dos (según lo largo que sea el viaje) de ropa.
– Biberones y leche en polvo (si se usa normalmente).
– Algunas galletitas para los más mayores.
– Juguetes para entretener a los más mayores: peluches y doudou, libros, lápices y cuadernos para colorear… (Cuidado de que no molesten a los otros pasajeros, evitar los que hacen ruido).
– Cartilla de salud. Si vas a países en los que se suele necesitar vacunas, antes del viaje acude a su pediatra y cuéntale tu intención de viajar. Él te aconsejará sobre lo que tienes que hacer.
– Medicina (si toma alguna)…

No te pongas nerviosa si se pone a llorar. Los otros pasajeros suelen ser bastante permisivos con los bebés así que no te preocupes por ellos. Mira a ver a qué se debe el llanto: hambre, sed, está sucio, tiene calor, frió… Seguro que en cuanto des con lo que demanda seguirá con el viaje tan tranquilo y feliz.
¡Buen viaje y a disfrutar del destino!

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